Sotomayor, pintor ferrolano de fama universal

Se cumplen 55 años de su muerte inspirador e iniciador de una verdadera escuela gallega de Pintura.

barcon-150x150Carlos Barcón, pintor

Leemos en revista especializada en arte «Subastas siglo XXI», que la sala de subastas catalana Balclis, saca a subasta el cuadro del notable pintor ferrolano Fernando A. de Sotomayor (1875-1960), titulado «Escena gallega», con una salida de 38.000,00 €.

Fernando Álvarez de Sotomayor, nacería un 25 de septiembre de 1875 en esta ciudad, habiendo sido designado en 1917 Hijo Predilecto de Ferrol, sintiendo siempre un gran amor a su oficio de pintor, amor a los suyos y amor sobre todo a su tierra natal, Galicia.

La dedicación de su profesión fue total y absoluta. Era persona asequible, todo bondad, cordialidad y buen humor. Su característica era su integridad. Intransigente con cualquier tipo de corrupción o bajeza, era implacable cuando ésta se manifestaba entre los encumbrados y poderosos, e indulgente, humano y comprensivo ante las debilidades de los humildes.

Solia decir que «el crédito personal no es cosa que se puede adquirir en un instante, sobre todo que hay que ganarlo día a día, gota a gota, con el estricto cumplimiento del deber«. Para Sotomayor, la maestría en pintura consistía en pintar con el carbón y dibujar con el pincel.

Iniciador de una escuela gallega de pintura 

barcon-soto-1Aportaría a la pintura gallega, entre otras muchas cosas, el haberle dado una dimensión menos local y más universalista. Pese a ello, Sotomayor, sobre todo en su ciudad natal, o sea, en Ferrol, es una figura olvidada, a pesar de ser su obra fundamental por su dimensión y constante calidad.

En 1900, una beca le permitió estudiar en Roma, durante cuatro años. En este mismo año, viaja por primera vez a París Pablo Picasso. Edward Munch ha pintado El Grito, diez años antes; Gustav Klimt en Viena, publica «Ver Sacrum»… Es el camino hacia la abstracción, pero en una dirección totalmente opuesta, y que explica la trayectoria personal y artística de Sotomayor, ocurre un hecho muy significativo; se produce durante uno de los viajes de becario en Roma y que él mismo recordará en sus memorias: «En aquella época, aprendí en un día todo lo que sé de mi oficio; fué en el Museo de Amsterdam, ante el retrato de Franz Hals y de su mujer… la manera pastosa, robusta, las finezas de color en las carnaciones y, delante del retrato aludido,compendio de tales cualidades, permanecí varias horas de intensa atención, escrutadora de los secretos que yo creia descubrir». Toda su pintura está ahí, su búsqueda ha terminado.

En la Guardia pinta varios cuadros

Cuando se produce el reencuentro con sus raices gallegas, con motivo de la boda de su hermano en 1905, el recuerdo de aquél cuadro, se presentará como la clave de lo que para él va a ser, a través de inumerables retratos, «la imagen de Galicia».

«De repente me dí cuenta de, hasta qué punto, soy gallego en cuerpo y alma. Pero el aspecto más extraordinario de este encuentro conmigo mismo, era la semejanza que mi aldea presentaba con las ciudades y pueblos del norte de Europa», señalaba el pintor ferrolano.

barcon-soto-2Sotomayor fué un pintor de Galicia. Bastaria mirar los muchos retratos, con innegable acierto, a los personajes y costumbres de su tierra natal. En su pintura de tema gallego la paleta se enriquece, se torna luminosa y alegre que en sus retratos y pinturas mitológicas, y de forma especial su tierra nativa.
Precisamente en La Guardia, pintaría varios cuadros.

El alma de Galicia

En 1917 Sotomayor pintó «Comida de boda en Bergantiños», y en este cuadro se conjugan las búsquedas pictoricas del artista con la expresión de la vida popular gallega. Más allá de la simple anécdota late en él, el alma de Galicia, las actitudes de los campesinos, magistralmente caracterizados, que revelan su individualidad y su estado de ánimo. En todos los lienzos de temas gallegos, la mágica sinfonia colorista de Sotomayor adquiere las notas más vibrantes y sostenidas. En sus foliadas, romerias y bodas, se combinan de un modo atrevido los verdes jugosos del paisaje con el abigarrado desorden de amarillos, azules, naranjas, de los pañuelos de la cabeza y reflejos de las aldeanas…

A Sotomayor, por otro lado, se le debe que la algarabia colorista de la indumentaria regional de Galicia haya adquirido carta de naturaleza en los fastos del arte.

Comentario

barcon-soto-3Y hablando de Sotomayor, cae precisamente estos días en mis manos una joya de catálogo editado en agosto del 1923, en la imprenta Moretis de La Coruña, titulado «Comentario», en relación con la exposición de 3ª de Arte Gallego, con dibujos y textos en torno a los pintores Manuel Abelenda, Gonzalo Avello,José Bonet, Juana Brocos, Manuel Bujados, José Casares Mosquera, Ricardo Camino, Castro Gil, Álvaro Cebreiro, Manuel Crestar, María Corredoira, Camilo Díaz Baliño, José Frau, Arturo Fernández Cersa, Carlos Gómez Avellaneda, Adolfo González de Castro, Fermín González Prieto, Roberto Gonzalez de Blanc, Ana María González Mallo, Jesús González Concheiro, Mariano Izquierdo, López Crespo, López Sors, Juan Luís López, Francisco LLorens, Villafiñez, Carlos Maside, Fernando Marín,Martínez Buján, Antonio Medal, Víctor Morelli, Román Navarro, José Nombela, Ramón Nuñez, Elena Olmos, Parada Justel, Pérez Pombo, Luís Pintos, Jaime Prada, Julio Prieto Nespereira, Quintás Goyanes, Federico Ribas, María Ribadulla, Elvira Santiso, Seijo Rubio, Carlos Sobrino, Amando Suárez, Tito Vázquez, Carmen Torres, Ramón Torrado, Manuel Tormo, Luis Villaverde, Veiga Roel… y los ferrolanos: Bello Piñeiro, Imeldo Corral, Valentín Castro, Carmelo González, Marcial de la Iglesia y Daviña, Jesús Ramón y Macias, y Fernando A. de Sotomayor, del que decía su comentarista:
» Entusiasta proveedor de manteles, dengues, chaleques y demás prendas exteriores unidas al rojo cereza. Especialidad en retratos de la familia y grupos de gran confusión. Dirige actualmente el Museo del Prado.»Al frente se ve un gran cuadro/ el más grande del pintor…¡Pero es un soto pequeño,/ que no es un soto mayor!

Sotomayor donaría una de sus obras, óleo «Celiña», en mayo del 1953, en la Expo de Artistas Gallegos, organizada por el Apostolado Social de La Coruña, para ser rifado. Asimismo, celebraria exposición, la mejor que llevó a cabo en su vida, en Ferrol, dedicando a los obreros de la Constructora y de la Marina, sin ningún interés económico por su parte y donando también un cuadro al Toxos e Froles para que fuese sorteado.

En plena Guerra Civil, funda y dirige la organización «Mujeres al Servicio de España«, que provee a las tropas de toda clase de prendas, montando fábricas y talleres. Sotomayor moriria en Madrid, a los 84 años de edad, en el atardecer del 17 de marzo del 1960, victima de un fuerte infarto de miocardio.

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