Valle-Inclán y la Música

julia dopico dovale-13-12Julia Mª Dopico Vale

El pasado 5 de enero del recién nacido 2016 se cumplían 80 años de la muerte de Ramón María del Valle-Inclán, el dramaturgo, poeta y novelista gallego que renovó el teatro universal del S.XX. Una ofrenda floral en el cementerio de Boisaca al que asistieron autoridades y representantes del mundo de la cultura y el arte, sirvió para rendir cumplido homenaje al gran escritor que supo ser en vida «actor de sí mismo», con sus «barbas de chivo»- de las que nos habla Rubén Darío-, su capa, charlina y sombrero. Bohemio, pendenciero y con una vida marcada por el culto constante a la literatura  que dará frutos como «Claves Líricas», «Luces de Bohemia» o «Divinas Palabras», la obra de teatro que se estrenó en su día con Margarita Xirgú y que hace 30 años, con motivo de la misma efeméride que hoy se destaca, sirvió como fuente de inspiración para la creación de la ópera del  mismo nombre, libreto de Francisco Nieva y música del Maestro Antón García Abril.

No era ni es la primera vez que el compositor bebe de las fuentes de la literatura gallega para la creación de sus obras- él mismo afirma «Galicia es tierra de poetas»-, ni tampoco la primera vez que la obra de Valle-Inclán se pronuncia operísticamente: «Sólo la música puede estar a la altura de la tragedia, dado que es madre e hija suya al mismo tiempo» decía Wieland Wagner. Ahí están «Blutbund» o «la Cabeza de Bautista» de Enric Palomar. Pero aquí, en esta «tragicomedia de aldea», en las «Divinas Palabras» que transcurren a través de sórdidos personajes e imágenes ancestrales de muerte, avaricia y lujuria, la música vehemente y poderosa se presenta como un medio único para expresar emociones y pensamientos con su plena y exuberante orquestación, el coro omnipresente y los solistas que en el estreno con motivo de la inauguración del Teatro Real en Madrid fueron Plácido Domingo e I. Egido y E. Matos en el papel del Mari-Gaila. Una ópera que merece sin duda ser escuchada y representada, como también merecerán la pena todas las interesantes actividades culturales en torno a la figura del insigne dramaturgo pontevedrés del que además en este año se celebra el 150 aniversario del  nacimiento.

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