¿La toma de posesión, o posición?

Juan Cardona CJuan Cardona-(www.juancardona.es)

La toma de posesión de los nuevos diputados ha sido una ceremonia que pretendió ser, por parte de algunos grupos, un espectáculo televisivo con aires nuevos, con nuevos looks y personajes cromáticos. La fórmula del juramento o promesa se convirtió en uno de los platos fuertes, en donde algunas televisiones, viendo a sus contertulios habituales en sus nuevas poltronas, intentaban recoger las pretendidas fórmulas originales de sus señorías (la mayoría no empleó, o no supo emplear el micrófono del escaño). Los diversos grupos de Podemos venían con la lección aprendida, a pesar de eso algunos desmemoriados tuvieron que leer las cuatro líneas del juramento. Todos incluyeron como rúbrica común: «Nunca más un país sin su gente y sin sus pueblos», lema que tanto Pablo Iglesias como Errejón han empleado en más de una ocasión. Su composición une el clásico y manido «Nunca maís» con el «un país sin su gente» frase elevada a titular por «Público.es» y utilizado por la diputada de la CUP Anna Gabriel en la declaración de inicio del proceso de construcción de la república catalana. La coda «y sin sus pueblos», un guiño a los nacionalistas de diverso pelaje que pueblan España: el lema, un pastiche.

Los «señores y señoras diputados y diputadas, gallegos y gallegas» añadieron «O povo é quem máis ordena», verso portugués de la mítica «Grândola, Vila Morena» de José Afonso, que sirvió como consigna del inicio de la Revolución de los Claveles de Portugal. Los militares del MFA utilizaron sus fusiles como floreros, no sé en donde situarán el clavel los «mareantes», ni a que revolución apuntan.

Lo de la señora Bescansa tiene que ser objeto de un estudio psicológico para el que no estoy capacitado. Me quedo con la exposición pública de un menor durante horas en funciones reivindicativas extrañas. Hay que recordarle que la conciliación de la vida familiar y laboral también incluyen los permisos de maternidad y paternidad, la lactancia, la reducción de la jornada, excedencias, vacaciones y flexibilidad de jornada. Demasiados instrumentos para asumirlos y exponerlos a la cámara un bebé de seis meses (recibió un voto para presidirla). ¿Quizás la señora Bescansa desconocía la existencia de una guardería y sala para amamantar con la que cuenta su nuevo lugar de trabajo? Por otra parte no interesa saber si tiene, o no con quien «conciliar» o si la niñera, la «tata», la cuidadora, la nanny, o personal trainer que la acompaña, tiene, o no igualmente que conciliar. ¿Tendrán bebés las ujieres, las taquígrafas u otras funcionarias de la Cámara? ¿Los veremos en el hemiciclo…?

Al Congreso de Diputados, ya constituido con presidente de un grupo minoritario, hay que exigirle que se pongan a trabajar. Que dejen de mirarse el ombligo o competir para ver quién es más demócrata, es función de todos: de los de corbata, de los «arremangados», de los de rastas, de las de minifalda, de las mamás, de los papás, de la gente y de las personas; vamos, de los señores y señoras diputados que a final de cada mes cobran de nuestros impuestos. Los independentistas tienen dispensa para no acudir al Congreso, que les envíen el sueldo a su casa.

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Un comentario

  1. Creo que no se puede decir mejo r .De acuerdo en todo.