Eternamente…Mozart

julia dopico dovale-13-12Julia Mª Dopico Vale.

En un frío día de enero, como los que vivimos ahora en Ferrol y hace 260 años, nacía en la ciudad que se extiende a orillas del río Salzuch, Salzburgo, el mayor genio de la historia de la música: Mozart, el «único», como apuntaba Rossini, «el sol radiante» como decía Dvorâk. El niño prodigio que bajo los auspicios de su padre, Leopold, comienza a componer a la edad de seis años, recorriendo junto a su hermana Nannerl, las cortes europeas en «la edad de la elegancia», antes de que la nobleza agotase sus privilegios, asombrando como nunca con su talento y virtuosismo.

Una vida corta y entregada por entero a la creación musical, abarcando todos los géneros de la época y en especial la ópera, de la que él mismo decía «está por encima de todo lo demás», dejando títulos como Don Giovanni, Las Bodas de Fígaro o la Flauta Mágica, que se está representando actualmente en Madrid adaptada a las nuevas tecnologías virtuales. Obras plenamente vigentes, de las más representadas en el mundo entero después de más de dos siglos, dada la realidad de los personajes y susMozart emociones: «no presto ninguna atención a las alabanzas o a las críticas de los demás, simplemente hago caso de mis sentimientos…». Unos sentimientos que aportan toda la frescura a una música perfecta y que sabe transmitir como si fuese un romántico en una vida que también fue dramáticamente romántica desde sus tiempos infantiles, sus luchas por alcanzar la independencia personal frente a los mecenas nobles y eclesiásticos o su misteriosa muerte, «verdadero objetivo de nuestra existencia», cuando componía las páginas de su excelso e inacabado Requiem.

Todos estos sucesos sirvieron a Korsakov para escribir su Mozart y Salieri y también a Milus Forman para rodar la película Amadeus, con la que obtiene ocho premios Oscar en 1984 fabulando sobre las intrigas propias de la relación de «amor-odio» entre el genio-Mozart- y la mediocridad- Salieri-. Mozart sigue estando entre nosotros, no nos ha abandonado nunca.

Su música perfecta impregna el pasado y el presente, resonando por siempre…en la eternidad.

 

 

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