El «forcing» de Rivera

Juan Cardona CJuan Cardona Comellas-(juan@juancardona.es)

No cabe duda que Albert Rivera descubrió su juego al vetar abiertamente al señor Rajoy ante un posible pacto de Ciudadanos con el PP. Como si fuese una jugada de bridge obliga al compañero a continuar la partida ¡El leader del PP está obligado a responder subiendo la apuesta! Albert parece desconocer que si no se tiene fuerza suficiente marcar un «forcing» puede derivar en un contrato incumplible o entregar la manga a los oponentes. En el mundo real al negarle el pan y la sal al candidato del PP descubre que su siguiente jugada pude ser reverdecer su acuerdo con Sánchez, activa o pasivamente. Parece evidente que Rajoy no va a dimitir el 27 de junio (excepto nuevo descalabro con la pérdida de otros millones de votantes). Solamente hay un escenario posible de que el centro derecha gobierne en este país, y es que los escaños del PP sumados a los de Ciudadanos se aproximen a la mayoría absoluta, aportando estos una cantidad importante. En este caso se podría llegar a un acuerdo y si Rajoy es tan buen patriota como dice daría un paso atrás. Las encuestas parecen decir lo contrario, por lo que el gobierno de centro se esfumaría y abriría la posibilidad de un multi-gobierno en el que estaría en juego el liderazgo de la izquierda entre el «centro-izquierda de perfil» o el «extremismo de los nuevos socialdemócratas» dependiendo de quién saque más votos, o volver a la controversia bizantina de votos vs escaños.

Cualquier combinación parece posible si don Mariano se esfuma; pero si continúa en su puesto con la firme decisión de resistir hasta el final como nuevo Churruca en Trafalgar, se baja el telón y comienza una nueva función. Si tiene más fuerza Sánchez que Iglesias podría gobernar el PSOE en coalición con Unidos Podemos, en este caso: Rivera pasaría a ser un mero espectador, no sería tan siquiera «oposición». Lo mismo sucedería si Iglesias consigue el «sorpasso» y Sánchez pasa a ser el «vice»: Mariano de Jefe de la oposición y Albert de paseante.

Otro veto, el de Iglesias a Rivera acorta las posibilidades. Si las encuestas se aproximan a la realidad y nuestros futuros representante continúan en un permanente «sostenella y no enmendalla» solo se vislumbra a un gobierno socialista-podemita, tanto monta monta tanto: gobierno que no cuenta con el beneplácito del Comité Federal del PSOE. Si esto es así y los mandamases de Ferraz impiden el gobierno con Podemos solo queda una solución: ¡A la tercera va la vencida!

No creo que a los ciudadanos les haga gracia estar permanentemente a la deriva y «en funciones» y una tercera vez es impresentable. Quedan siete días para la enmienda: Señores candidatos dejen de mirarse el ombligo y extiendan su horizonte al conjunto de España. Piensen en los españoles antes que en sus grupúsculos y poltronas. Hagan algo positivo y generen un programa aceptable para la mayoría y que respete a las minorías. Las urnas esperan, ¿qué esperan los españoles?

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4 comentarios

  1. Me parece muy acertado su artículo Sr Cardona
    Yo creo que una parte importante de las personas que votan no tienen ni idea de que les lleva a elegir ese tipo de gobierno .Por que no es a ese Sr que les cae tan bien : Es a una forma de vivir LO QUE CAMBIAN

  2. El comentario está más abajo

  3. Me parece de lo mas real como lo plantea, por eso mismo me da terror lo que nos viene encima . Aqui lo del patriotismo no creo que lo entiendan… En manos de quien estamos Señor