Pintura ferrolana, una notable obra de José Leyra.

jjburgoa@hotmail.com-Tirando a dar.

Pronto se cumplirán treinta años de la presentación de la notable publicación “Pintura ferrolana”, una obra del escritor y pintor ferrolano José Leyra Domínguez que fue editada el año 1987 por la Sociedad Artística Ferrolana (S.A.F.) en la Imprenta Paramés, en una época en la que se registraba una actividad cultural de cierto interés en Ferrol.

La citada obra, escrita en castellano, constituye algo más que un inventario: se trata de un oportuno e interesante catálogo de los pintores nacidos en Ferrol o que llevaron a cabo de forma preferente su obra pictórica en nuestra ciudad. De forma casi exhaustiva Leyra Domínguez va dando noticias de los primeros pintores de arsenales como Alonso Canto y Agustín Robles, siguiendo luego con Jenaro Pérez Villaamil y Álvarez de Sotomayor, como nombres reconocidos a nivel nacional, y rematando con pintores actuales como Castro Estévez, González Collado y Carlos Barcón, entre otros prestigiosos artistas todavía hoy en activo.

Leyra Domínguez, profesor , escritor y artista

A lo largo de una publicación perfectamente documentada e ilustrada de manera profusa, José Leyra va informando de hasta 120 pintores de Terra e Mar de Ferrol, que aquí nacieron o ejercieron su trabajo desde el siglo XVIII hasta el año 1987. Varios de los pintores reseñados se encuentran injustamente olvidados en nuestra ciudad y otros tienen una obra poco accesible, bien por pertenecer a colecciones particulares, bien por estar guardada en edificios o entidades oficiales, alguna de las cuales que no se caracteriza por su disposición en poner en valor su patrimonio cultural.

Además de la información suministrada acerca de pintores conocidos como Bello Piñeiro, Imeldo Corral, Máximo Ramos, Segura Torrella o Francisco Yglesias, el autor hace un detenido estudio del aporte de Ferrol al arte pictórica gallega, informando del trabajo en la ciudad, entre otros, del coruñés Eduardo de la Vega, el vigués Ramón Buch y el toledano Tomás Barros, sacando del anonimato o del olvido artistas tan merecedores de ello como Emiliano Balás, Ildefonso Sanz, Juan Carlos Alonso, Vicente Díaz o Carmelo González.

En la parte final del libro, que lleva una presentación del entonces alcalde de Ferrol, Jaime Quintanilla, y un prólogo de Camilo José Cela, se incluye un interesante reportaje fotográfico de los propios artistas y personas relacionadas con el mundo de la pintura, como testimonio gráfico del mundillo social de una época.

Con posterioridad al año 1987 se ha interesado de los diferentes alcaldes que se sucedieron en el Concello de Ferrol una nueva edición, puesta al día, de la citada publicación “Pintura Ferrolana”, siempre con resultado negativo. Parece de gran interés reeditar esta publicación, incorporando los hechos y nombres más significativos del ámbito de la pintura ferrolana desde el citado año 1987 hasta el momento. De esa forma, los ferrolanos, carentes de un digno y necesario Museo de la Ciudad, por lo menos podrían consultar una publicación de estas características.

Sería también el momento de reformular, desde diferentes perspectivas, el interesante tema de la posible existencia de una escuela ferrolana de pintura. Las páginas de esta nueva publicación puesta al día, serían el lugar adecuado para que los expertos puedan debatir si el numeroso grupo de pintores generados en nuestra ciudad desde finales del siglo XVIII es un dato simplemente ocasional o constituye realmente un hecho diferencial de entender el arte de la pintura.

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Un comentario

  1. No puedo estar más de acuerdo. Además, si se invirtiera un mínimo de fondos públicos en retomar una escuela de artes y oficios podríamos dar continuidad a la escuela pictórica. El notable impulso que se da a la pintura desde varias instituciones no cae en saco roto, pero es cierto que hay muchas obras notables a las que no tiene acceso el público en general y que esta tierra tiene algo especial que hace que siempre tengamos una extensa nómina de artistas de los pinceles. Ojalá además de la corporación nuestra ombliguista Facultad de Humanidades hiciera un trabajo serio de estudio y catalogación de la pintura local (y de tantas otras cosas).