Siguiendo programa

Julia Mª Dopico Vale.

Después de las fiestas navideñas, la Sociedad Filarmónica Ferrolana, con energías renovadas, retoma su programación de temporada con un concierto que se celebrará el lunes, día 9, en el Auditorio de Ferrol- tan celebrado por su excepcional acústica-.

Esta vez la música vendrá de mano de la Orquesta Joven de la OSG (Orquesta Joven de la Sinfónica de Galicia) una orquesta que desde que fue fundada en 1994 permite completar su formación a cientos de jóvenes instrumentistas que son cantera y futuro musical de Galicia. En esta ocasión serán conducidos por el que fue su director titular y actualmente director de la “Orquestra Sinfónica del Vallés”, Rubén Gimeno, y como solista el pianista, brillante alumno del Conservatorio Superior de A Coruña, Manuel Casares Gestal.

Un programa de excepción: en la primera parte el Concierto para piano Nº 5 en Mi bemol Mayor, Op. 73, conocido como “El Emperador”, dedicado a Rodolfo de Austria, protector del genio de Bonn ,Ludwig Van Beethoven, el músico de vida triste y amargada, creador, a pesar de todo y quizás debido a ello, de obras de fama imperecedera, de títulos que son testimonio de una grandeza inextinguible y de una popularidad imborrable (Claro de Luna, La Patética, o la bagatela para piano solo Para Elisa, cuya melodía se incorpora incluso a nuestra actual revolución tecnológica); un hombre cuyos pensamientos son las luminosas ráfagas de un alma encendida: “ Sacrifiquemos la vida al Arte!. Este debe ser un Santuario!”.

Tres movimientos configuran el concierto de estructura y forma “sonata” que transcurren a través del Allegro, el lírico Adagio y el Rondo, movimientos en los que el piano se presenta virtuoso y triunfante, de ahí la tarea en la que Manuel Casares deberá mostrar su mejor técnica y capacidad interpretativa. En la segunda parte, plenamente orquestal, sonará la Sinfonía Nº 5 en Si bemol Mayor, Op. 100 de Prokofiev, creada en la Rusia Soviética en plena II Guerra Mundial y estrenada en su día (1.945) en el “Gran Hall del Conservatorio de Moscú”. El mismo autor se pronunciaba en relación a esta sinfonía: “No puedo decir que haya escogido deliberadamente este tema. Nació en mí y me pedía expresión. La música maduró dentro de mí. Llenó mi alma…”, como nos ocurrirá sin duda cuando los jóvenes y prometedores intérpretes suban al escenario para dar nueva vida a estos compases.

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