La RFG en las Letras Galegas

Julia Mª Dopico Vale

El mundo de la música-tan estrechamente unido al de la palabra- se pronuncia en toda Galicia cuando cada 17 de mayo se celebra o “Día das Letras Galegas”, contribuyendo “O Consello da Cultura Galega” a sumar valor a la celebración con el concierto de la “Real Filharmonía de Galicia” dirigida por Maximino Zumalave de firme compromiso y a la par firme batuta haciendo posible este milagro y contribuyendo además a la creación con el encargo de una obra para la ocasión, lo que esta vez corrió a cargo del joven compositor y poeta Rubén Vizcaíno y A Formiga, basada en un cuento de Casares. Un relevante estreno que pudimos escuchar en los conciertos celebrados en Ourense y Compostela tras el “íncipit” de obras que son raíz de nuestra identidad: La Alborada de Veiga, basada en el poema de Francisco María de la Iglesia A Estrela Cruñesa y Lonxe da Terriña, con la melancolía, a saudade, a soidade, la “soleá”, la morriña… de los que se van. Nadie mejor que Juan Durán para orquestar con maestría y fineza estos “clásicos” con exquisito gusto y dominio técnico, ofreciendo un nuevo y vibrante universo a unas melodías que viven así su propio renacer. Orquestación muy diferente a la de la Suite sobre cantos populares gallegos de Granados, que responde al interés que nuestra tradición suscitó al compositor nacionalista y una de sus primeras creaciones sinfónicas. Ya en la segunda parte la Cantata das Cantigas del veterano Rogelio Groba, basada en cantigas recogidas por Cabanillas. Música fresca, alegre, festiva, escrita diáfanamente fiel a nuestra tradición poética y musical. Un concierto de excepción. Magnífica la orquesta, presente en Ferrol generosamente a través de la programación de la Filarmónica y el “Coro Novo Orquestra Sinfónica de Galicia”, la pianista Irina Moriatova y el público receptivo, que celebró de la mejor forma el culmen de un día tan señalado para Galicia.
Julia Mª Dopico Vale.

Lea también

D. Ramón Antonio López Rodríguez, cuarenta años de fidelidad al sacerdocio

José Carlos Enríquez Díaz Su verdadera vocación siempre fue el contacto directo con la gente …