Corrupción que se va, corrupción que viene

Juan Prado Piñeyro. Abogado.

El verdadero motivo de toda la movida montada con la moción de censura, según sus incansables artífices, fue la necesidad de separar a Mariano Rajoy de la presidencia del gobierno porque se le consideraba política y judicialmente responsable de la corrupción de su partido: ‘…señor Rajoy, si usted dimite se acaba todo ahora mismo…’ Este era el calzador utilizado por Pedro Sánchez, a sabiendas que no lo iba a hacer, ya que existían razones de peso para que no lo hiciera; entre otras, por la realidad de que no hay en el panorama del PP persona que pudiera tirar del carro con la inmediatez que la situación política exigía. Todo estaba perfectamente diseñado para disgregar el orden institucional y crear un campo abonado para dar rienda suelta al desarrollo de una incertidumbre que pudiera abrir vías a la realización de las distintas tendencias, ya fueran de intereses antisistema o caminos inhóspitos al independentismo, tras múltiples y peligrosas acciones dirigidas a introducir en el ambiente un clima de inestabilidad social.

Siempre se dijo que el mayor peligro para la democracia es la corrupción institucionalizada. Y la gran vergüenza del PP fue haber tenido en sus filas cantidad de personas, que bajo el cínico manto del patriotismo, se ocuparan de medrar en su propio beneficio. Fortunas a costa de la mentira y de la ingenuidad de la gente normal, que es la mayoría, o sea, lo que se llama ‘pueblo’. Fortunas que dañaron irremisiblemente a su País, y a la gente decente de su partido, que no dudo existe, pero que no supo o no pudo reaccionar a su debido tiempo.

El problema está en el hecho de que quiénes más denostaban al corrupto carecen de legitimidad para tirar la primera piedra. A los supuestos ‘puros’ del grupo Podemos, nacidos del inocente y esperanzador movimiento del 15 M, le salpican tantos casos de corrupción ‘a escala’ como los acusados cesantes; al PSOE ¡qué se puede decir!, ahora vendrá la sentencia de los Ere’s, que no es un añadido más que otro en los eufemísticamente llamados cien años de honradez; los independentistas, que lloran como ingenuas plañideras la falta de democracia porque no les permiten ser antidemócratas, están pringados hasta las cejas de la más asquerosa porquería que ‘adorna’ a familias destacadas de la burguesía catalana y a cargos públicos del entorno que hipócritamente se presenta como libertador del pueblo catalán; y qué decir de esos próceres del norte, antiguos legitimadores de ETA… que tienen sus cerebros más parecidos a los de las bestias que a los de los seres humanos, teñidos de la vergüenza de la sangre….

Sí, corrupción, corrupción, corrupción por todas partes….

¿Por qué Ciudadanos desinfló de votantes a gran parte del electorado del PP? Por su postura contra la corrupción y por su postura clara, nítida y valiente contra las corrientes independentistas. Esto no es una opinión, es una realidad, aunque haya gente que no lo quiera reconocer y vea más de lo que yo atisbo en su horizonte.

Sorprendentemente, y después de renegar Pablo Iglesias de los políticos que no utilizan el metro y resto de los transportes públicos; que no viven en pisos de barrio; que no tienen contacto con las personas normales y, por consiguiente, desconocen sus problemas, decide comprarse una casa a lo Mario Conde y demás plutócratas del país, y obtiene el beneplácito de su ‘muy social’ grupo político que le reconoce derecho a tener una vivienda “que se puede comprar con el dinero que legítimamente gana con su trabajo”…. Creo que esto no merece mayor comentario….

Sí, corrupción, corrupción, corrupción por todas partes….

Lo cierto es que la corrupción, a pesar de todo, todavía no ha contaminado las instituciones de forma absoluta. Aún podemos confiar en los jueces; también en la policía; en la selección de puestos de trabajo para el sector público; los militares, como es propio, siguen dando un ejemplo de profesionalidad y eficacia, reconocido incluso por otros países con los que colaboran en misiones de carácter internacional, ajustando sus funciones ejemplarmente a su papel constitucional….

Pero no se olvide, que desde el momento que se introdujeran elementos extraños en todos estos órdenes de la organización del Estado, las instituciones pasarían de ser neutras a funcionar bajo signos definidos, como ocurre en otros países que no es necesario nombrar, en los que presentar una denuncia ante la policía, o presentar una reclamación ante los tribunales de justicia podría resultar contraproducente.

Y para terminar, porque no quiero añadir más palabras a este artículo ante el temor de que su contenido se disuelva en disquisiciones que distraigan la atención de lo principal, quiero añadir que, viendo como se presentan las cosas, aun en el supuesto de que Pedro Sánchez pudiera ser considerado por mucha gente como persona decente y honrada, resulta imposible que pueda resolver los problemas que acucian España, ya no se lo van a permitir. Y lo triste es que él lo sabía. Porque si no lo sabía… ¡peor me lo pone usted, caballero!…. Ojalá me equivoque…pero detecto elecciones bastante antes de que acabe la legislatura.

 

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