Temporada filarmónica

Julia Mª Dopico Vale

La Filarmónica Ferrolana inició la temporada con el concierto del pasado viernes en el Teatro Jofre a cargo de la Orquesta de Cámara de la Filharmonía de Colonia, fundada en 2003 en esta ciudad alemana de amplia tradición musical.

Un lleno hasta la bandera y un repertorio para el deleite que comenzó con música del mejor barroco italiano, La tempesta di mare, de “ Il pietre rosso”, el imitado, criticado, repudiado y aplaudido Antonio Vivaldi que en este Concierto para violín en Mi M vuelve a evocar a la naturaleza con su inmortal lenguaje instrumental colorido y refinado muy bien expresado por el violinista ucraniano Sergey Didorenko, solista habitual en la formación.

Seguimos con Bach y su Concierto en Do m para violoncello y orquesta, más profundo y espiritual, sobretodo en el Adagio en el que Dmitrij Gornowskij, solista habitual en orquestas de Hamburgo, Frankfurt o Bonn consiguió transportarnos a un universo de lacónicas melancolías. Con Rossini, el ídolo musical de la Europa de su tiempo y su Sonata a cuatro Nº 2 en La M la cuerda cantó como auténtica Prima Donna de un escenario vigorosamente juvenil- la obra fue creada cuando el compositor contaba 12 años de edad- con la que concluyó la primera parte.

Con el Concierto en La M para clarinete y orquesta de Mozart y la jovencísima solista Senne Coomans que tocó entregada y apasionadamente tocamos el cielo, tal es la perfección y transparencia de esta creación sublime que configura junto al Requiem el testamento musical de “El Divino” y para terminar I palpiti del legendario Niccolò Paganini, obra de erizada técnica y endiablados pasajes a los que no les falta aderezo: pizzicati, armónicos, stacatti….Un brillante final que exigió propina por parte del público que celebró así el refrescante y vibrante inicio de una temporada que nos deparará mucha y buena música.

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