Inés, Inés, Inesita, Inés

Juan Cardona Comellas

Inés, Inés, Inesita, Inés:

Al evocar tu nombre, una canción infantil se asomó en mi memoria: «Tres hojitas madre tiene el arbolé», canción que utiliza como coda tu nombre. «Tres hojitas, madre, tiene el arbolé, la una en la rama, las dos en el pie, Inés, Inés, Inesita, Inés».

Aunque seas la hojita que luce en la rama, con tu voto en la prórroga del Estado de Alarma, apoyas a las que están caídas al pie del árbol, una morada y la otra carmesí degradado.

Siguiendo con la alegoría: todo iba bien ya que: «Dábales el aire, meneábanse, dábales el aire, jaleábanse. Inés, Inés, Inesita, Inés». Recuerda que la canción apunta a que «el arbolito verde secó la rama», con lo que las tres hojitas en suelo están: Inés, Inés, Inesita, Inés.

Este canto al otoño anuncia el cambio de estación. Está demostrado que el PSOE puede verse retratado como un árbol de hoja caduca que se renueva con los cambios de estación, lo ha hecho muchas veces en su centenaria vida; aunque en la última floración del ínclito Zapatero el olmo viejo parecía seco. Un milagro se obró y el doctor Sánchez lo revivió con un injerto con savia trasnochada y abono antiespañol.

Contabas con la admiración y apoyo de un gran número de ciudadanos por tu
comportamiento en tierra hostil; llegaste a ser la más votada en tu tierra de adopción. Mujer jerezana, frágil en apariencia y recia en realidad. Le cantaste las cuarenta a cuanto «president» o «conseller» se ponían a tiro. Gran labor en el parlamento catalán, reconocida por propios y extraños.

El cambio de aires no te sentó demasiado bien, y después de un gran resultado de tu partido en las elecciones generales del año 2016, se mejoró en las primeras del 2019 para desaparecer en la práctica unos meses después: pérdida de más 60% de los votos y reducida su presencia en el parlamento a una fuerza sin influencia hasta que el Estado de Alarma te volvió a la línea de salida en una nueva carrera.

Sin ánimo de dar un consejo indiscreto: Que la alegoría otoñal no se transforme en una fábula: Inés y la mentira perpetua.

Por desgracia el futuro del partido que lideras, hoy en día en caída libre, no es
prometedor y todo parece indicar que seguirá el camino del CDS, del Reformista de Roca, o el de UPyD de Rosa Díez. Un fuerte golpe de timón y viento favorable puede salvar el proyecto. Hay que elegir muy bien a los socios que el proyecto pueda complementar y evitar malas compañías.

Cuídate, te deseo «una horita corta» y que todo sea felicidad, Inés, Inés, Inesita, Inés.

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2 comentarios

  1. Benito Lavandeira

    Hola Juan, tanto tiempo, te felicito por tus comentarios, te sigo porque encuentro en todos un punto de gracia, ironía y mucho acierto
    Un abrazo

  2. Una lástima la debacle de UPYD. No deja de fascinarme la absoluta infantilización del votante medio español que, preocupasídimo por la corrupción, liquida al único partido que puso dinero de su bolsillo para encarcelar a Rato y otros tramposos. Y una lástima la debacle de C’s, con el único líder de partido que alguna vez cotizó, tuvo nómina y ascendió por méritos propios en una empresa de verdad.

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