Navantia se fija el objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono en 2040

La compañía pública Navantia ha lanzado la elaboración de una estrategia para alcanzar la neutralidad de carbono en su actividad en el año 2040, para así contribuir al objetivo, fijado en el Pacto Verde Europeo y en la Ley de Cambio Climático española, de descarbonizar la economía no más tarde de 2050.

La apuesta por la neutralidad en las emisiones de carbono se enmarca en el Plan Estratégico de Navantia 2018-2022, que persigue la sostenibilidad económica, social y medioambiental de la empresa.

Está vinculada, asimismo, a las exigencias regulatorias nacionales e internacionales, a los requisitos de sus clientes y a una creciente conciencia social.

Navantia, una empresa estratégica para la defensa nacional, ejerce además un destacado papel tractor a la hora de orientar la actividad económica y crear crecimiento y empleo en las comarcas donde se asientan sus astilleros. Este hecho, combinado con su carácter de compañía pública, refuerza la responsabilidad de Navantia con la sociedad.

Para contribuir al cumplimiento de los objetivos nacionales, europeos e internacionales, Navantia ha dado ya los primeros pasos para dotarse de un modelo energético basado en el ahorro de energía, en la eficiencia energética y en la generación distribuida de energía a partir de fuentes renovables en instalaciones individuales o colectivas localizadas en puntos cercanos a su consumo y con un modelo de negocio complementario con esta estrategia.

Así, el compromiso por la sostenibilidad se traduce en nuevas líneas de negocio para impulsar las energías verdes (principalmente la eólica marina) y en una apuesta por el ecodiseño de productos y la economía circular. En 2020, Navantia valorizó el 81% de sus residuos, por encima del nivel de 2019 (66%).

Además, la compañía cuenta con una Política de Medio Ambiente y una Política de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) que incluye como compromiso explícito la reducción la huella de carbono y la promoción de iniciativas para su compensación.

En 2020, la energía eléctrica consumida en los núcleos geográficos de Ría de Ferrol, Dársena de Cartagena y Bahía de Cádiz fue de origen renovable. El consumo eléctrico por hora trabajada se redujo a 5,37 kilovatios hora.

Navantia mide sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) desde 2018 y en 2020 se inscribió en el Registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de dióxido de carbono del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico. La inscripción se acompañó de un plan de reducción que detalla las acciones de la empresa para reducir la emisión de gases de efecto invernadero.

Navantia participa asimismo en acciones de compensación tanto en proyectos de reforestación como de gestión forestal sostenible.

Ahora, Navantia quiere dar un paso más y realizará un diagnóstico detallado de sus necesidades energéticas, analizando los distintos usos y combustibles, así como sus instalaciones y procesos generadores de gases de efecto invernadero.

El estudio, que se encargará a una empresa especializada, analizará también el potencial y la viabilidad del uso de otras energías (marina, eólica, solar o biomasa).

A partir de ese análisis de las necesidades energéticas actuales y futuras, el potencial de las energías renovables y medidas de eficiencia energética y compensación, Navantia establecerá una hoja de ruta de descarbonización en el año 2040.

Dicha hoja de ruta fijará líneas prioritarias de trabajo, con criterios objetivables e hitos intermedios y un sistema de evaluación y seguimiento. Todo ello con una herramienta que permita valorar la toma de decisiones para conseguir el cambio de modelo energético con una transición ordenada que establezca una priorización de tecnologías y modelos productivos. La compañía ha reservado para este trabajo de análisis una partida presupuestaria con un máximo de 300.000 euros.

INNOVACIÓN DIGITAL Y VERDE

«Estamos asistiendo al nacimiento de un nuevo paradigma energético que debe impulsar un crecimiento sostenible. Navantia asume su responsabilidad como empresa pública y tractora de actividad económica y quiere favorecer una transición energética justa e inclusiva» ha declarado el presidente de la compañía, Ricardo Domínguez. «Navantia tiene vocación de mantener su liderazgo en el ámbito naval y de la defensa y la palanca para conseguirlo es la innovación en una doble vertiente: la digitalización y la sostenibilidad ambiental» ha añadido.

«La Organización Marítima Internacional ha establecido como objetivo reducir las emisiones del sector naviero en un 50% para el año 2050. Navantia tiene la obligación de acelerar su propia descarbonización y convertirse en líder en tecnologías limpias para anticipar y satisfacer los futuros requisitos de sus clientes» ha señalado el director de Estrategia, Javier Romero

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