Ferrol ¿Patrimonio Mundial?

José Perales Garat

Cuando empecé a escribir en Galicia Ártabra sobre gastronomía, advertí que mi vida “militante” se dividía entre la pertenencia a PAFERR y la defensa del Camino Inglés desde la Asociación de Amigos, que en realidad fueron los primeros temas acerca de los que escribí en prensa.
Unirme a estos dos grupos fue, en su momento, una manera de expresar mi opinión acerca de las potencialidades de una ciudad a la que muchos se han apresurado a dar por muerta y hacerlo desde la especialidad que estudié en la universidad, que no es otra que la Gestión de Patrimonio Cultural.

Criterios

Soy plenamente consciente de que, muchas veces, es difícil explicar el porqué de esta defensa numantina del patrimonio de Ferrol y por qué creo que debe hacerse, y por eso tal vez lo mejor sea empezar por el principio: ¿Qué es ser Patrimonio Mundial?
Pues se trata de alcanzar título conferido por la Unesco a sitios, obras o manifestaciones culturales que cumplan con alguno de los siguientes criterios, de los que el Ferrol de la Ilustración cumple prácticamente todos:

I. Representar una obra maestra del genio creativo humano.
II. Testimoniar un importante intercambio de valores humanos a lo largo de un periodo de tiempo o dentro de un área cultural del mundo, en el desarrollo de la arquitectura, tecnología, artes monumentales, urbanismo o diseño paisajístico.
III. Aportar un testimonio único o al menos excepcional de una tradición cultural o de una civilización existente o ya desaparecida.
IV. Ofrecer un ejemplo eminente de un tipo de edificio, conjunto arquitectónico, tecnológico o paisaje, que ilustre una etapa significativa de la historia humana.
V. Ser un ejemplo eminente de una tradición de asentamiento humano, utilización del mar o de la tierra, que sea representativa de una cultura (o culturas), o de la interacción humana con el medio ambiente especialmente cuando este se vuelva vulnerable frente al impacto de cambios irreversibles.
VI. Estar directa o tangiblemente asociado con eventos o tradiciones vivas, con ideas o con creencias, con trabajos artísticos y literarios de destacada significación universal. (El comité considera que este criterio debe estar preferentemente acompañado de otros criterios).

Tres bienes

En Ferrol, aunque muchos no lo sepan, ya tenemos un reconocimiento como Patrimonio Mundial, que se alcanzó en 2018 por los conocimientos en la construcción de muros de piedra seca, reconocimiento conjunto con muchas regiones y países que no desmerece la existencia de esta técnica milenaria.

Además de ello tenemos en la Lista Indicativa de la UNESCO el conjunto del Ferrol Ilustrado, del que muchos han escrito y del que por respeto a los expertos no voy a disertar. También tenemos un Camino de Santiago que no está incluido en la lista pese a que otros dos sí que lo están (pese a las evidencias históricas de la existencia del mismo hace siglos) y un evento cultural reconocido como “de interés turístico internacional” como es la Semana Santa de Ferrol, otra tradición varias veces centenaria que está ligada directamente a otras del mismo tipo a lo largo y ancho de España.

¿Pero tienen posibilidades reales alguno de estos tres bienes de ser declarados Patrimonio Mundial? Pues desde mi personal punto de vista, el único que está actualmente en la carrera es el patrimonio ilustrado, que tras dos décadas de pasos más decididos o titubeantes, parece ser asumido por todos como algo que se debería de alcanzar en algún momento si los actores necesarios se unen y se consigue el apoyo de las administraciones competentes, que vienen siendo todas. Con respecto a los otros dos, no lo tengo claro: para que se incluyese el Camino Inglés en el conjunto compuesto únicamente por el Francés (en 1993) y el del Norte (en 2015), debería haber voluntad política entre unas administraciones que difícilmente incluirían a nuestra ruta sin incluir otras con al menos tanta historia que tampoco lo están. Con respecto a la Semana Santa, pasa exactamente lo mismo: no se trata de que la Semana Santa Ferrolana sea por sí misma Patrimonio Mundial, sino de que la administración competente (en este caso el Ministerio de Cultura) decidiese que la existencia de una veintena de celebraciones ancestrales reconocidas como de interés turístico internacional merece trabajar una propuesta seria para alcanzar la distinción.

Mientras tanto, y sin ánimo de criticar en absoluto el trabajo que se va haciendo y que cada vez se hace mejor, creo que lo que hay que hacer es profundizar en la medida de lo posible en el estudio, conservación y difusión de estas realidades incontestables por las que cada vez se demuestra más interés, sin descuidar en absoluto otras cosas que tienen también muchísima importancia, como pueden ser el Modernismo de Ucha (y todo lo relacionado con éste), las Pepitas, las baterías de costa,

Modernismo de Ucha

los yacimientos megalíticos y castreños o el conjunto de Chamorro, necesitado sin duda de más atención por cuanto supone cultural y etnográficamente, por no hablar de otros bienes tan extendidos como son la arquitectura indiana, los pazos, los hórreos, los cruceros, los molinos o la cultura naval, cada día más valorados por la ciudadanía en general y más aprovechadas como reclamo turístico en poblaciones que, sin restarles méritos en absoluto, no tienen nuestros mimbres ni de lejos.

Siempre he expresado, y con esto termino, que lo realmente importante no es alcanzar galardones, sino ser consciente de lo que tenemos y pensar que hay ciudades que han sabido aprovechar oportunidades mucho menores, y tal vez recordarle a las administraciones que esa búsqueda de un turismo de calidad pasa por no olvidar que la suma de las partes hace más grande al todo, porque ¿A qué no os resultaría tan difícil imaginar una ruta por los sitios Patrimonio Mundial de Galicia? Pues ahí está el tema… “después de nuestra visita a Santiago de Compostela, a las murallas de Lugo y a la Torre de Hércules, hoy visitaremos el Ferrol de la Ilustración, que es el conjunto mejor planeado y ejecutado del Siglo XVIII en Galicia, hasta el punto de que hoy en día sigue conservando su base naval y los astilleros donde se construyen algunas de las fragatas más avanzadas del mundo…

En el enlace ferrolpatrimoniomundial.gal podéis expresar vuestro apoyo a la candidatura del Ferrol de la Ilustración, y aunque no sé si os lo han contado, parece ser que la UNESCO suele valorar muy positivamente el apoyo ciudadano. A ver si conseguimos que el resto de los gallegos y españoles sean capaces también de valorarlo.

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2 comentarios

  1. Interesante artículo. Me gustó mucho. Describes una serie de temas, que ni siquiera pensamos en ellos y que me dieron mucha luz. Gracias.