Ferrol pianístico

Julia Mª Dopico Vale

La historia del piano comienza desde antiguo, con ancestros instrumentales como la cítara, el monocordio, el dulcémele o el clavecín, atribuyéndose al luthier de Padua, Bartolomeo Cristofori, la invención de innovaciones capaces de producir sonidos suaves y sostenidos, así como graduar la intensidad sonora mediante dinámicas que acentúan un magnético poder expresivo.

Clásicos como Haydn, Mozart o Beethoven componen páginas musicales dedicadas al instrumento que se convierte en “rey” de un siglo romántico que le dedica sonatas, nocturnos, impromptus, scherzos, rapsodias, preludios… escritas por célebres compositores como Chopin, Liszt, Brahms o Mendelssohn.

Desde entonces el piano sigue siendo protagonista musical e instrumento preferido de los jóvenes intérpretes que se aproximan al maravilloso mundo de la música dispuestos a entregar su dedicación para alcanzar grandes posibilidades. “La técnica del piano es, en realidad muy sencilla, pero hacen falta años para dominarla”, nos decía Glenn Gould, tal es la exigencia del instrumento que “concentra y resume en él el arte entero”.

El piano es por tanto protagonista de nuestra vida artística y también de la actualidad musical de Ferrol, centro neurálgico del piano gallego en estas fechas a través de concursos que promueven entidades como la Sociedad Artística Ferrolana, dirigiéndose a los jóvenes estudiantes de la comarca o el prestigioso Concurso Internacional de Piano de Ferrol, organizado por la concejalía de Cultura del Concello, que presenta en este año la XXXIII edición – Edición Carvalho Calero-. Alto nivel de concursantes que aspiran a obtener los tres primeros premios y también el Premio “Alicia de Larrocha” al mejor intérprete de música española, el “Pepito Arriola” al mejor pianista español, el “Nelson Freire”, el “Gregorio Baudot”, al mejor intérprete de compositor gallego o el “Ferrol para el mundo”, premio del público. Plazos de inscripción abiertos. ¡Alea iacta est!

 

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