A vueltas con el aborto

miguel angel pazosMiguel Ángel Pazos Fernández (*)

El último anteproyecto de Ley que Gallardón ha presentado al Consejo de Ministros ha traído una cola inusitada, ya que toca un tema que todavía sigue siendo sensible en la sociedad: el aborto. No seré yo quien discuta la idoneidad del momento a la hora de presentar el anteproyecto, mas sí quisiera destacar algunas cosas.

En primer lugar, que este anteproyecto va en la línea de la Ley del aborto de 1985, aprobada por el PSOE de Felipe González. Una ley de supuestos, a mi modo de ver más acertada que la actual, y que despenalizaba el aborto en tres supuestos muy claros: el supuesto terapéutico (riesgo para la salud de la madre), violación y el supuesto eugenésico.

El anteproyecto de Gallardón elimina uno de los supuestos, algo que para mí es un profundo error. Sin embargo, avanza claramente en otros temas como la objeción de conciencia y el equilibrio de derechos.

Una ley de estas características siempre supone confrontaciones, hasta dentro del propio partido, como se ha demostrado en los últimos días. Y es ahí donde se equivoca Gallardón: en mandar un mensaje a los críticos y decir que la ley, tal y como está, se va a quedar. Muestra poco respeto por el funcionamiento del Parlamento, ya que ninguna ley termina como empezó. Y es ahí donde habrá que buscar mejores a esta ley: en el trámite parlamentario.

La ley del aborto del 2010 supuso un debate que no contentaba a mucha gente. Era un debate que hasta ese momento no figuraba en la sociedad, y ni siquiera el PSOE llevaba esa reforma en su programa electoral de 2008; algo que sí hace el PP, puesto que la reforma venía incluída en el programa con el que ganó las elecciones.

Cuando hay dos derechos en colisión (derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo, y derechos del nasciturus), hay que llegar a una solución intermedia que propicie un equilibrio entre ambos derechos, algo que la ley de 2010 no hacía; y que, por mucho que se empeñe Gallardón, su anteproyecto tampoco hace. Por eso, como dijo Alberto Núñez Feijóo, merece la pena mejorar la ley y devolver el espíritu de la del 1985.

Gallardón tenía una labrada imagen como hombre de consensos. Veremos si lo consigue.

(*)-Es presidente de NN.GG de Narón.

 

 

 

Lea también

Desde la Frouxeira en estado de dolce far niente

Pedro Sande García   Son las once y media de la mañana y me encuentro …