Curiosa forma de salvar al centro de Ferrol

jesus varelaJesús Varela

Dicen que hay quienes están trabajando intensamente para intentar encontrar soluciones al moribundo centro de la ciudad y que además, que tienen en esa tarea el máximo nivel de prioridad. ¿Será cierto? ¿Quién o quienes serán? Porque a mi en quien no se me ocurre pensar es ni en el equipo de gobierno municipal, ni en los comerciantes ni hosteleros de la zona ¿Por qué? Pues por lo que unos y otros hicieron y todavía hacen.

¿Y porque no pienso en el ayuntamiento? Pues sencillamente por ser el foco desde el cual se torpedearon, de forma continua e interesada, todas y cuantas iniciativas nacieron para mejorar ya no solo el barrio de A Magdalena, sino la ciudad en general. El centro de la ciudad está, fundamentalmente, en esa situación de agonía, por la desafortunada acción política llevada al cabo durante los últimos años por nuestros gobernantes locales. Es cierto que en la medida en que el Polígono de A Gándara fue cogiendo relevancia a nivel comercial, (llegando al máximo nivel con la apertura de Odeón y la instalación de los bazares chinos) en esa misma medida el centro de la ciudad fue decayendo, pero no es menos cierto también, que lo que más daño le hizo a nuestro barrio de A Magdalena fue la errática política de confrontación entre nuestros políticos locales.

Durante mucho tiempo, demasiado, los políticos de esta ciudad emplearon todas sus fuerzas en atacarse mutuamente. Ninguno quería que el otro sacase réditos electorales de su gestión. Eso era lo prioritario. Y si para ello era necesario echar mano del gobierno amigo de Santiago (cuando el gobierno autónomo no era del mismo color que el gobierno local) para que Patrimonio dinamitase la labor de los que gobernaban en ese momento la ciudad, se hacía y punto. Y así transcurrieron los últimos años entre unos y otros. Esa fue la filosofía que prevaleció entre la clase política de nuestra ciudad. Y claro, mientras esto ocurría, la ciudad se fue deteriorando más y más hasta alcanzar el nivel que hoy se puede apreciar y que es de autentico escándalo.

Si el ayuntamiento trabaja de verdad en la dinamización de A Magdalena, lo que tiene que hacer – ahora que todos los gobiernos son amigos – es conseguir que se levanten todas las barreras existentes con Patrimonio para rebajar el nivel de exigencia en las rehabilitaciones o en las obras de nueva ejecución. Así es como se puede llegar a conseguir que los ciudadanos retornen de nuevo al centro de la ciudad. Cada vez somos más cómodos ¿Qué hay de malo en ello? Y nos vamos allá donde más comodidades nos ofrecen ¿Por qué no? A la gente para ganarla hay que ofrecerle lo que otros no quieren o no saben dar. Ahí está el quid de la cuestión.

Y en ese contexto, el comerciante y el hostelero de la zona también tienen que hacer una profunda reflexión. ¿Cómo pretende la asociación de comerciantes atraer a las personas, con el comercio del centro mayoritariamente cerrado, como es el caso de un sábado cualquiera por la tarde? Los comerciantes no abren porque dicen que al no haber gente por las calles no venden, y si no venden, no les vale la pena abrir. Los hosteleros, fundamentan su razonamiento en la misma dirección, y los ciudadanos, dicen que si no van al centro es porque no hay nada que les atraiga ya que está todo medio cerrado ¿Quién tiene razón? Pues la verdad es que todos tienen razón, pero si alguien tiene que arriesgar, sin duda alguna esos tienen que ser los comerciantes y los hosteleros. Lo que no admite discusión, es que para que el ciudadano acuda, tanto el comercio como los establecimientos de hostelería tienen que estar mayoritariamente abiertos, y luego y a partir de ahí, ya veremos.

Ciertamente recuperar el barrio ahora no va a ser tarea fácil, pero si se tiene voluntad y se quiere intentar, de entrada lo que no hay que hacer es poner piedras en el camino. Y eso es justamente lo que se hace abriendo centros comerciales en el extrarradio, teniendo terreno en el centro de la ciudad como es el de los antiguos cuarteles del Sánchez Aguilera, o no teniendo entre comerciantes y hosteleros un único criterio favorable para la apertura de sus establecimientos.

¿Qué trabajan para la recuperación del barrio? Perfecto, pero hágase desde el sentido común.

 

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