Pedraz: Procese a Telecinco

manuel molaresManuel Molares do Val-(molares@yahoo.es-cronicasbarbaras.es)

Santiago Pedraz, juez de la Audiencia Nacional, ha cosechado grande aplausos por seguir acusando a EE.UU. y negarse a cerrar el caso por la muerte en Bagdad el 8 de abril de 2003 del periodista ferrolano José Couso, que trabajaba para Telecinco durante la invasión estadounidense y británica de Irak, iniciada 19 días antes.

Couso fue víctima del disparo de un tanque americano desde casi dos kilómetros, al otro lado del rio Tigris, contra el piso 15 del hotel Palestine.

El obús impactó donde estaban los periodistas de la agencia británica Reuters, mató al cámara ucraniano Taras Protsyuk, y en la planta 14 hirió mortalmente a Couso.

Los tanquistas creían que un observador dirigía desde allí las baterías iraquíes contra ellos. Otras zonas con periodistas no resultaron afectadas.

Ante el peligro, mucha prensa se había marchado en días anteriores. De españoles solo quedaron un redactor en plantilla de Telecinco y Couso, freelance-colaborador que cobraba por pieza emitida. Imágenes no emitidas, no cobradas.

Santiago Pedraz debería procesar a la cúpula de Telecinco y al dueño, Silvio Berlusconi, por crimen laboral.

También a nosotros, los periodistas, por ocultar que nos es más fácil acusar a Bush de esa muerte (y a Aznar) que a quienes podrían pagarnos limosnas sangrientas por pieza emitida.

En toda guerra mueren periodistas como Protsyuk y Couso. Como Julio Anguita Parrado, hijo de Julio Anguita, al que un día antes mató un misil iraquí cuando viajaba con soldados estadounidenses, también muertos.

Pero él estaba en nómina de El Mundo, y se exponía por pasión profesional, no porque cobrara por crónica publicada.

El asesinato, en todo caso, es enviar a jugarse la vida a periodistas que reciben unos euros solamente por sangriento reportaje emitido.

Pedraz: por inducción al homicidio, ¡atrévase con Telecinco!

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