¡La Sociedad Filarmónica en marcha!

julia-8-10Julia Mª Dopico Vale.

julia dopico dovale-13-12La Sociedad Filarmónica Ferrolana, entidad nacida en Ferrol en 1949 cuyo fin principal es promocionar la música clásica mediante la organización de conciertos-como otras similares en Galicia que durante un tiempo fueron las únicas referencias para la difusión y conocimiento de la música- acaba de iniciar la nueva temporada 2016-17 con un concierto que tuvo lugar en el Teatro Jofre, espacio ligado íntimamente a la propia entidad- de mano de la Real Filharmonía de Galicia, la orquesta de vocación universal que nació en 1996 gracias al empeño de Xerardo Estévez y de su actual director asociado, Maximino Zumalave, que acaba de recibir hace apenas unas semanas el Premio da Cultura Galega en la sección de música ( a Dios lo que es de Dios y al césar lo que es del césar), orquesta con músicos de primera talla que interpretaron un programa atractivo y diverso con obras de Bartók, Vivaldi y Mainardi en la primera parte y de Antonio Dvorák en la segunda .

Decía Bartók que «el compositor no utiliza melodías campesinas genuinas, sino que inventa algo parecido a una melodía campesina», testimonio de este pensamiento son sus Danzas Rumanas, suite de seis miniaturas que está entre sus obras más conocidas, en versión, esta vez, para cuerda y en las que el violín de la concertino, Adriana Winkler, brilló alcanzando un indiscutible protagonismo y también un lirismo irrepetible. A través de sus seis movimientos representa bailes diferentes entroncados con una honda raíz popular: La Danza del bastón, proveniente de Mezoszabad (interpretada a veces por violinistas gitanos), la de la Rueda, la del Bicsum, la Danza Rápida….En todas se incluyen melodías folklóricas otorgándoles un personal estilo de giros inusuales planteados en un crescendo continuo, desde su plácido comienzo hasta la gran complejidad de ritmos marcados y tensos ( a contratiempo. asimétricos…) y también de las dinámicas, todo ello envuelto en nubes de misterioso y particular exotismo. De Vivaldi, «il prete rosso», uno de los compositores más conocidos de la música culta, autor de hermosas perlas del Barroco, escuchamos el Concierto para violoncello en si menor, con el magnífico Thomas Piel como solista, transportándonos a lo largo de los tres movimientos de la obra a sugerentes atmósferas. En un lenguaje más contemporáneo (ese que busca constantemente un nuevo idioma para expresarse) la Elegía del italiano Enrico Mainardi.

Ya en la segunda parte, la música de Dvorák- al que Oscar Wilde atribuía un «curioso colorismo»-, el compositor de Bohemia considerado como principal representante del nacionalismo checo y uno de los grandes del S. XIX (todos recordamos los compases de la célebre Sinfonía del Nuevo Mundo). De él, escuchamos la Serenata en mi M Op.22, una de sus obras orquestales más «populares», en la que la Filharmonía fue interpretando de manera magistral sus cinco movimientos: El Moderato, en estilo cantábile, el Menuetto, el vigoroso Scherzo, el melancólico Larghetto, de fluidas melodías y frases tiernas y la vivacidad del Allegro Vivace final.

La nueva temporada de la Filarmónica Ferrolana no podía empezar de mejor manera…Seguiremos atentos a su prometedor discurso.

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