Derecha, izquierda y populismo

Enrique Barrera Beitia

enrique barreraEl éxito del populismo radica en que afirma poder solucionar los problemas con recetas sencillas, aunque sean falsas. La clave está en señalar un par de culpables fáciles de identificar, como «los políticos que nos roban y los emigrantes que nos quitan el trabajo y quieren vivir de las ayudas sociales». Este es el mensaje que repiten una y otra vez los populismos de derechas del Reino Unido (UKIP), Francia (FN), Italia (Movimiento 5 Estrellas), Alemania (AfD), o Donal Trump en EE.UU.

El caso de Podemos es distinto, ya que no lanza mensajes xenófobos, y por eso decimos que es un populismo de izquierdas. Hablan de bajar el sueldo a los políticos, eliminar los coches oficiales o no pagar la deuda pública, pero su discurso está matizado porque se presenta a las elecciones coaligado con otros partidos clásicos de izquierda, sin los cuales obtendría muchos menos votos.

Las sociedades tienden instintivamente a prevenirse contra aquellos colectivos considerados extraños, por lo que la repetición continua de mensajes basculando en ellos la causa de los males, termina siendo eficaz.
Las sociedades tienden instintivamente a prevenirse contra aquellos colectivos considerados extraños, por lo que la repetición continua de mensajes basculando en ellos la causa de los males, termina siendo eficaz.

Muchos progresistas en España no quieren esforzarse en entender las razones por las que triunfa el populismo fuera de nuestras fronteras, o por las que el PP exhibe tanta solidez electoral. Se preguntan cómo puede haber mujeres, negros y latinos que hayan votado a Trump, o por qué hay tantos españoles que votan a un partido tan corrupto como el PP.

¿Qué piensa la gente de derechas sobre la gente de izquierda?. Pues que defienden unas ocurrencias que terminarán lesionando el orden social. ¿Qué piensa la gente de izquierda sobre la gente de derechas? Pues que son unos burros. Si los conservadores no comprenden lo que piensa el adversario político porque están muy lastrados por el sesgo ideológico, los progresistas ni siquiera lo intentan.

Todos valoramos los fundamentos morales que garantizan nuestra supervivencia, pero lo hacemos de manera desigual. Así, la libertad, la ayuda mutua y castigar a los delincuentes, son valores ampliamente compartidos, pero en un conflicto entre personas de distintos grupos, un individuo de izquierdas no se siente tan obligado a defender por principio a los suyos, sino que está abierto a admitir que el otro grupo puede tener razón. Por eso, decimos que la gente de derechas es más patriótica y la gente de izquierda es menos racista y más tolerante.

Así que la verdadera razón de que el PP mantenga una alta fidelidad de voto, es sencillamente su apelación al Orden, con mayúsculas. Como no plantea ambiciosos proyectos de transformación social ni genera altas expectativas, no ilusiona a sus votantes y por lógica, tampoco los desilusiona. Incluso parece no pretender otra cosa que no sea gestionar el día a día de manera previsible. Este planteamiento político puede parecer rácano, pero es mucho más inteligente de lo que aparenta, máxime cuando la alternativa es ahora mismo una coalición de partidos mal avenidos entre sí, y con dudas sobre sus identidades ideológicas.

Aunque los votantes del PP sean más permisivos con la corrupción, en absoluto veo en ellos una caterva de descerebrados, ni tampoco creo que la única razón por la que no están ya corruptos, sea porque no han tenido la oportunidad de corromperse. Sencillamente, creen que la izquierda lo haría peor.

El CEIP Manuel Masdías, es un perfecto laboratorio de comportamiento electoral.
El CEIP Manuel Masdías, es un perfecto laboratorio de comportamiento electoral.

Para entender esto con un ejemplo ferrolano, citaré el caso del colegio Manuel Masdías, que tiene dos mesas electorales. Una de ellas está integrada por viviendas de la Marina, cuyos moradores son especialmente amantes del Orden, y edificios de clases acomodadas de la Avenida del Mar, entre ellas «la casa de los ricos», como se conoce en el barrio a la cooperativa San Bernardo. La otra mesa es de población civil «normal y corriente» (que nadie se sienta ofendido). Pues bien, en todas las elecciones se repite el mismo patrón: la primera mesa tiene una participación electoral 10 puntos mayor que la segunda y el apoyo al PP es 20 puntos mayor.

La oleada de insultos a los gallegos votantes del PP, no sólo refuerza la fidelidad de su voto al sentirse injustamente acosados, sino que demuestra que las verdaderas razones de dicho voto siguen sin ser comprendidas por buena parte de los seguidores de izquierda.
La oleada de insultos a los gallegos votantes del PP, no sólo refuerza la fidelidad de su voto al sentirse injustamente acosados, sino que demuestra que las verdaderas razones de dicho voto siguen sin ser comprendidas por buena parte de los seguidores de izquierda.

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7 comentarios

  1. Tremendo análisis simplista de un «ilustrado populista de izquierdas».

    Es decir que los ricos votan al PP y los «normales y corrientes» votan a otros.

    O no sabe sumar o aún está anclado en la «memoria histórica».

    Pero no debería de seguir intentando alienar a la población con sus ideales comunistras y revanchistas.

    Espero que no se sienta ofendido, o si lo hace, le sirva para ser un poco más amplio de miras, menos simple en sus análisis y nos hable de historia que es de lo que sabe, aunque sea «su visión» de la historia.

  2. Rojos y azules. Derechas e izquierdas. Comunistas y capitalistas. El PP ha obtenido la mayor parte de los votos válidos y junto con el PSOE suman más del 50%.

    Conociendo los antecedentes del Sr. Barrera en IU no esperaba un análisis que definiese como «gente normal y corriente» a los que no votan o profesan su misma opinión.

  3. Unha moradora na "casa dos ricos"

    Que simple a súa análise!! Así nos vai! Se desde a esquerda se tiveran desenvolvido iniciativas reais e alternativas claras e honestas e onde o que se busque sexa claramente o benestar social, económico…, dunha comunidade, os moradores das «casas dos ricos» e os «amantes do orden» poderían sentir mover os alicerces de todo canto vostede quere facer entender (sen éxito).
    E por certo, un profesor debería eliminar determinados prexuicios e términos que deberían estar superados cando menos en persoas como vostede.

  4. Mientras la «izquierda» siga insultando a los votantes como piensan que estos van a cambiar su orientación de voto. Si además mezclan el Comunismo por el medio, peor lo ponen.

  5. Como no podía ser de otra manera estos artículos simplistas lo único que hacen es sembrar cortinas de humo para no analizar lo realmente de fondo, el señor Barrera que aterrizo en este Ferrol halla por los ochenta y que opina como si fuera de aquí de toda la vida la gran mayoría de veces dando bandazos sin ton ni son, en este Ferrol en que nos conocemos todos y convivimos desde siempre con todos los colores por lo tanto no hay lugar a engaño y sabemos de sobra que defiende cada cual, dicho esto el ejemplo mas claro de que su articulo se cae por si solo lo tenemos en el Concello de Oleiros donde conviven ciudadanos de todas las ideologías y diversos niveles económicos no es casualidad que la formación liderada por Angel Seoane lleva gobernando casi treinta años simplemente por una razón gobierna para su pueblo sin mandatos exteriores y podrán decir lo que quieran pero elección tras elección unos y otros le dan su voto, este es el problema real que tenemos en Ferrol que siempre recibimos mandatos desde fuera.

  6. Enrique, aunque quiero apreciar una buena intención en tu artículo en cuanto tratas de pensar en los motivos por los que la izquierda pierde más elecciones pese a la corrupción del PP, diferenciándolo de sus votantes, creo que la simplificación de tratar a los que, según tú, no son ricos, como los «normales» y corrientes, es un grave error además de una inexactitud. Has de saber que muchos votantes de podemos gozan de una muy buena posición económica. La cuestión no es tan sencilla. Eso sí, aciertas al considerar que los votantes del PP piensan y votan así porque creen, y tienen motivos para ello, que los demás lo harían peor. No solo eso. Tampoco líos demas, incluyendo a Podemos, son un ejemplo en lo que a corrupción se refiere. Vamos. Que prefieren Malí conocido que peor por conocer. Y una cosa màs. Tampoco hay que crucificar a Enrique porque manifieste su opinión, basta con discrepar de ella. Saludos.

    • enrique barrera beitia

      Esta es una respuesta no sólo a Pedro, sino a los otros lectores que han mandado comentarios. Cuando pongo «población normal y corriente», entre comillas, lo hago precisamente para introducir un tono de ironía hacia esas personas de izquierdas que piensan que los votantes de derechas son una pandilla de descerebrados, o corruptos. Parece ser que ha sido un error, porque cinco de las seis personas que han dejado comentarios, entienden que la mesa donde la izquierda tiene mejores resultados, es porque se trata de gente normal y corriente (sin comillas). Creo que de la lectura del artículo en su contexto, se desprende que, más allá de las lógicas excepciones que encontramos en cualquier colectivo, el votante de derechas es una personal perfectamente normal, sólo que mucho más predispuesto a poner el valor el Orden. Que la gente más rica vota más a la derecha, es una evidencia que recogen todos los estudios demoscópicos, lo cual no quiere decir que nadie que no sean rico vote al PP.