Fin de temporada con Leo Nucci

julia-dopico-10-12Julia Mª Dopico Vale.

julia dopico dovale-13-12¿Superior…?. No, más que eso. Insuperable. Así fue el concierto de Leo Nucci en el «Palacio de la Ópera» coruñés el pasado viernes clausurando la temporada de «Amigos de la Ópera». Un Nucci magistral, plenamente vigente, voz poderosa, gran capacidad dramática e imponente presencia escénica…cualidades que hacen que sea conceptuado como una verdadera «leyenda viva del canto».

Con un lleno hasta la bandera e importante presencia ferrolana, los amantes del canto lírico vibramos con la interpretación de Nucci acompañado por «Orquesta Sinfónica de Galicia», dirigida esta vez por José Miguel Pérez Sierra y al final de la primera parte por el jovencísimo – y no por ello menos relevante- Coro Gaos, interpretando el célebre Va Pensiero- «vuela pensamiento, sobre alas doradas…»-. Primó Verdi, el compositor- como apuntaba Bizet- de «maravillosos estallidos de pasión», uno de los más grandes compositores de música escénica de la historia con una magnífica selección de arias escogidas de Nabucco, Un Ballo in Maschera, Rigoletto, la ópera que encabezó el «libro de la fama» del consagrado autor y que lo sigue haciendo, tal es el vigor y la fuerza del personaje…

También de Leoncavallo Si può, si può de I Paliacci, con la que Nucci debutó en nuestra ciudad- en el «primer teatro importante fuera de Italia»- como él mismo afirma en la entrevista que tuvo la gentileza de concederme (un placer y un honor)- en un ya lejano 1973. Sobre él…Qué decir! Demostró encontrarse en un momento de plenitud, con su timbre oscuro, perfecto para los roles que asume como propios.

Dos voces femeninas, dos promesas – mejor, ya prometidas- de la música, «gallegas por elección», tuvieron la gran oportunidad de acompañar al Maestro en este histórico concierto: Eduvigis Monagas, alumna de la profesora de canto Diana Somkhieva, que estuvo maravillosa en Madaigella Valery- nuevamente Verdi-y en su Dieu, quel frissom de Romeo et Juliette de Gounod y Clara Planas, soberbia  (en el mejor sentido) en Ch´il bel sogno di Doretta de La Rondine de Puccini y en el brillante Si, vendetta, tremenda vendetta a dúo con el preciado Nucci.

El apoteósico final levantó al público (más de mil personas) de sus asientos para contribuir con su clamoroso aplauso. Emotivo momento cuando la Presidenta de «Amigos de la Ópera» Dña. Natalia Lamas, entrega a Nucci la insignia de oro de la entidad, sin mediar una palabra (sobraban) y con la mejor respuesta que podía esperarse: « Qué decir…! Voy a cantar». Grande, con la actitud de los grandes, en la entrevista previa al concierto de la que antes hablaba y que sale publicada en «Nordesía» y «La Galería», Nucci se pronunciaba: «Espero que el teatro esté lleno, pero no por Leo Nucci, si no por la ópera, por la música, por la tradición…». Por todas esas cosas, Maestro, por todos estos años, por todo Leo Nucci…estas líneas de hoy.

 

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