Las elecciones del Tercio Familiar en Ferrol (1960-1974)

Enrique Barrera Beitia

Durante la dictadura franquista, el gobernador provincial nombraba a dedo al alcalde y a un tercio de los concejales (seleccionados entre las entidades que conformaban el Movimiento Nacional), otro tercio de concejales procedían de unas elecciones internas del Sindicato Vertical (al que estaban afiliados obligatoriamente tanto los trabajadores como los empresarios), y el tercio restante salía de unas elecciones donde votaban los cabezas de familia (por eso se denominaba Tercio Familiar).

No podemos decir que realmente hubiera una campaña electoral, y la prensa se limitaba a publicar el mismo día la foto de los candidatos al Tercio Familiar, pidiendo cada uno de ellos el voto en unas escasas líneas. La abstención era muy elevada y hay constancia de que en dos de las cinco elecciones, se aumentaron los votos de todos los candidatos, de manera fraudulenta aunque equitativa.

Las diversas tendencias políticas incluídas en el Movimiento Nacional (falangistas, carlistas, etc) presentaron candidaturas para aumentar su influencia, pero también hubo listas independientes que pasaron el filtro administrativo. Estaban integradas por personas que veían tan inútil luchar contra Franco como innecesario defenderlo, y sólo aspiraban a gestionar desde la legalidad las competencias municipales.

Elecciones de 1960.

En Ferrol, se presentaron dos candidaturas con tres candidatos cada una, siendo elegidos:

* Ricardo Nores Castro. Cronista oficial de la ciudad, llevaba una mutualidad de accidentes. Era un conservador moderado que, dentro de lo posible procuraba marcar diferencias formales con la dictadura.

* Fidel Díaz García. Era funcionario municipal (veterinario), por lo que no debíó aceptarse su inclusión. Tuvo que dimitir por incompatibilidad.

* Alfonso Couce Doce. Atendia gratuitamente en su consulta a personas sin recursos y llegó a ser alcalde por Alianza Popular, ya en la Democracia. Cobró fama al organizar el 2 de septiembre de 1962 el Día de la Comarca, donde se usó el término Ferrolterra, y donde se defendió el proyecto de la Ciudad de las Rías del arquitecto Andrés Fernández-Albalat Lois. Era una idea muy avanzada para la época.

Elecciones de 1964

Los tres puestos fueron ganados por la candidatura encabezada por Alfonso Couce Doce, acompañándole:

* José Llano Cotrofe. Tenía ideas socialistas que sólo dejaba aflorar en charlas reposadas.

* Enrique López Beceiro, abogado. Era conservador y estaba considerado por mucha gente como franquista.

A la Brigada Político Social no le pasó desapercibida la presencia de personas ligadas a CC.OO, en la lista de interventores de esta candidatura. Por esta razón, hicieron a Alfonso Couce Doce un seguimiento que le intranquilizó, ya que no era antifranquista. En 1968 se retiró al aprobar las oposiciones de médico forense, una ocupación incompatible con su cargo de concejal.

Elecciones de 1968

Se presentó una candidatura integrada por Celestino Llano Cotrofe, Carlos Pérez Serantes (jefe de la Oficina de Aceros de Bazán) y el periodista Andrés París. Los dos primeros tenían ideas socialistas y la Brigada Político Social se percató de ello. La iniciativa de esta candidatura era puramente personal, sin que detrás estuvieran los partidos de la oposición, pero en las «fuerzas vivas» de la ciudad se generó un cierto desasosiego al creer erroneamente. que era un «caballo de troya» cuyo objetivo era entrar en el ayuntamiento para atacar al gobierno.

El gobernador civil tomó cartas en el asunto. No anuló la candidatura, pero ordenó formar otra con gente de prestigio y ajena al Movimiento Nacional. Se presionó hasta el límite al médico Juan Antonio Carreño, de trato agradable y que como presidente del Racing de Ferrol había logrado el ascenso a 2ª división. También se presionó a Ramón Sánchez Dopico, propietario de una panificadora y presidente del Coro Toxos e Froles para que lo secundara. Se ordenó a la Falange, que retirara su candidatura para no restar votos a la encabezada por Juan Carreño, que finalmente ganó. A Carlos Pérez Serantes le anularon un ascenso laboral como represalia.

Elecciones de 1971.

La Asociación Parroquial de las Casas de Bazán, decidió presentar una candidatura encabezada por Camilo Ces, trabajador de Bazán y miembro de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica). Completaban la candidatura, Victoria Fernández (de las Juventudes Obreras Católicas) y Manuel Santos Gilabert, propietario de un comercio de electrodomésticos.

Aunque sus miembros mantenían buenas relaciones con la gente de izquierda, pasó el filtro gubernamental por la ausencia de antecedentes penales y por su relación con la iglesia católica. Ganaron las elecciones obteniendo una media de 3.000 votos de los 5.000 emitidos, gracias a que se movilizó parte del voto obrero de Bazán, que tradicionalmente no votaba.

Una empresa propiedad de varios concejales levantó en el Cantón de Molíns (izquierda) dos edificios ilegalmente, además de otros en diversos barrios de Ferrol. El pabellón de la Marina (derecha) se construyó sin licencia y en zona verde.

La candidatura de Camilo Ces, aprovechó las posibilidades de la nueva ley de prensa y a través de El Ideal Gallego denunciaron deficiencias de la ciudad, como la mala recogida de basura, y las ilegalidades en las construcción de edificios.

En un pleno denunciaron que la Marina estaba construyendo cerca de Batallones una piscina sin licencia. Se decidió comunicar a la Marina que debían pedir permiso y pagar las correspondientes tasas. La respuesta del Capitán General González-Aller fue citar al alcalde (Rogelio Cenalmor Ramos) para decirle que el ayuntamiento no era quien para exigirle permisos ni obligarle a pagar tasas, que la obra se haría quisiera o no el ayuntamiento, y que si era necesario sacaría a la calle la artillería. Le ordenó que comunicará esto a los concejales, como que el alcalde hizo.

Elecciones de 1974.

La Asociación Parroquial de las Casas de Bazán volvió a presentarse, con otra candidatura renovada, obteniendo una victoria abrumadora. En estas elecciones hubo muchos intentos de pucherazo, pero movilizaron a muchos interventores para evitarlo.

Santiago Díaz era vecino de San Jorge, y el más conservador. Fue el candidato más votado, obteniendo 5.010 votos.

Elisa Montañés, fue posteriormente concejala del PSG, obteniendo 4.628 votos.

Lino López era trabajador de Baźan y estaba ligado a la asociación de vecinos de Caranza. Obtuvo 4.577 votos. En Democracia fue concejal del PSOE.

Los miembros de las otras dos candidaturas, obtuvieron entre 2.810 y 1.474 votos.

 

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