Guerra España-Portugal: decidirá el ADN

Portugal rozó el éxito en el siglo XV

Enrique Barrera Beitia
Hay una guerra académica-diplomática entre Portugal y España, a cuenta de diversos hechos históricos
históricos relacionados con la época de los descubrimientos.

Entre 1425 y 1439, los portugueses colonizaron los archipiélagos de Madeira y Azores, y en 1475, Fernao Telles recibió de la corona portuguesa el encargo de descubrir y ocupar la “isla de Antilla”, también conocida como la “isla de las siete ciudades”, que podía ser tanto una isla como un archipiélago. La expedición fracasó, probablemente porque zarpó desde las Azores en  invierno.

En 1486 tiene lugar una nueva expedición con dos carabelas al mando de Fernan Dulmo (en realidad Ferdinand van Olmen, un flamenco afincado en las Azores) y Joham Afomso do Estreito, un hacendado de Madeira. El misterio volvió a rodear esta expedición, de la que poco sabemos, salvo que zarpó de la isla de Terceira, en las Azores, y que también fracasó. Es probable que de partir estas expediciones del archipiélago de Madeira, hubieran llegado a su destino gracias a los vientos de popa, porque las naves estaban equipadas para cuarenta días de navegación, que eran también los calculados por Cristobal Colón desde Canarias.

Globo terráqueo de Martin Behaim, un comerciante y cartógrafo alemán asentado en Portugal. Lo construyó en 1492, meses antes del descubrimiento de América, y se observa la isla de Antilla a 5.300 kms al SO de las Azores. De usar este mapa, las expediciones portuguesas deberían haber llegado a las Guayanas, y no a las islas del Caribe.

Un debate científico contaminado por la política. ¿Quién era realmente Cristobal Colón?

En Portugal existe la creencia de que la corona castellana les “robó” el mérito de un descubrimiento que estaban a punto de alcanzar, contratando los servicios de un portugués cuya nacionalidad ocultaron. A fuer de ser científicos, no debemos descartar esta posibilidad porque ninguno de los numerosos estudios sobre el origen de Cristobal Colón es concluyente, y no deja de tener su importancia su nombre no aparezca en ningún documento portugués, comprendido en los catorce años que supuestamente vivió en nuestro país vecino.

¿Quién era y dónde nació? ¿Génova, Portugal, Galicia, …? A mi entender, el trabajo más prometedor para resolver definitivamente este enigma es el de Fernando Branco, profesor de la Universidad de Coimbra y del Instituto Superior Técnico de Lisboa, que sostiene que Cristóbal Colón era Pedro Ataíde, un destacado marino apodado “Infierno”, y que tras participar en una conjura para matar al futuro Juan II, huyó y colaboró con el corsario francés Guillaume de Cazenove Coulón, al servicio de René d’Anjou. Tras la batalla del cabo San Vicente en 1476, habría naufragado pero pudo llegar a Lagos, una localidad del Algarve portugués, y pasó a llamarse Pedro Culón, y más tarde Cristobal Colón. Lo interesante de esta teoría, es que está previsto comparar el ADN de un primo de Pedro Ataíde con el de Fernando Colón, hijo del descubridor.

La críptica firma del Almirante. Las letras superiores aluden a la Santísima Trinidad (las tres Eses), la X a Xristus, la M a María, y la Y a Yhesus. Abajo, po es la abreviatura de «Pêro» y Ferens un acrónimo de Infierno en francés (enfer), el apodo corsario de Pedro Ataíde.

 

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