Feliz aniversario, Beethoven!

Julia Mª Dopico Vale

“La música es una revelación superior a toda filosofía. Es el vino de una nueva procreación…y yo soy Baco, que prensa este vino glorioso para los hombres”. Así se pronunciaba uno de los más grandes genios de la historia del arte musical, Ludwig van Beethoven, del que celebramos en este 2020 el 250º aniversario de su nacimiento; una efeméride que en circunstancias normales sería festejada por todo lo alto, sonando sus compases inmortales en el mundo entero y que sin embargo se ha visto mermada a causa de la crisis sanitaria que sigue limitando nuestra presencia en teatros y auditorios, lo que genera una profunda crisis en el sector.

El “año Beethoven” pasa así prácticamente desapercibido en Ferrolterra, mas no en
Compostela, la ciudad peregrina y “capitalina” en donde la Real Filharmonía de Galicia dirigida por el maestro Paul Daniel y con motivo de las Fiestas del Apóstol acaba de ofrecer un concierto homenaje al genio de Bonn, en el espacio abierto da Quintana dos mortos, “onde baila a lúa, coronada de toxos”, tal como canta Federico García Lorca en sus Seis Poemas Galegos. Un concierto al que acudió el público siguiendo las pertinentes medidas de seguridad: aforo limitado, distanciamiento social y mascarillas- salvo para los instrumentistas de viento- y que se pudo seguir además “in streaming” a través de youtube y Facebook desde cualquier parte del mundo.

Una casual campanada de la Berenguela, en su secular misión de “dar horas y medias”, anunciaba el inicio del viaje instrumental a través de la selección de distintos
movimientos de las sinfonías del gran compositor: la bucólica Pastoral, la desafiante de El Destino, la revolucionaria Heroica, la universal Coral…y líneas de su ballet estrenado en 1801 Las Criaturas de Prometeo. Fragmentos escogidos que ofrecieron el lado más luminoso, vital, enérgico, brillante y alegre de este “príncipe solitario de un reino de espíritus” que no siempre fue comprendido, como deducimos en declaraciones como las del Príncipe de Esterházy: “Pero, querido Beethoven. Qué es lo que has hecho esta vez ?” o las de Carl María von Weber: “Las extravagancias de Beethoven han alcanzado el non plus ultra. Considero que ya está preparado para ir al manicomio”.

La popular actriz María Vázquez presentó el concierto enlazando la música con un didáctico recorrido por la vida del compositor, desde su trágica infancia a los gloriosos años en Viena, el drama que supuso la sordera, las peculiaridades de su compleja personalidad y curiosas anécdotas. Aspectos humanos que aproximaron al gran
público la figura del incomparable genio. El concierto terminó con el célebre Himno a la Alegría, escrito sobre el poema de Schiller que invita al hermanamiento de una humanidad iluminada: “No presientes, oh mundo, a tu Creador?. Búscalo más arriba de la bóveda celeste. Sobre las estrellas ha de habitar! ”. Un mensaje de fe y esperanza necesario para todos.

 

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