Una jornada para no olvidar

Pasados ya unos días y sin el “calentamiento” del momento me pongo a reflexionar sobre la jornada del 15 N, con moderación, sin partidismo, dentro de la libertad que me da mi edad, el no estar atado a nadie ni a nada y sobre todo por mi deseo de libertad, de libertad de expresión, que algunos solamente la defienden cuando hablan bien de ellos o de los grupos, llámense partidos, sindicatos, organizaciones, etc, etc.

No comprendo al historiador romano Tito Livio cuando decía “ Olvidemos lo que ya sucedió, pues puede lamentarse, pero no rehacerse”, porque de siempre se ha dicho “Perdono, pero no olvido”.

No podemos olvidar lo sucedido en esa jornada del miércoles, un día después del martes y trece, en la que las centrales sindicales más destacadas a nivel nacional y gallego habían convocado a los ciudadanos a participar en un paro de 24 horas, en una huelga general.

Y fíjense que digo “invitado”, palabra que utilizaré más adelante.

Los sindicatos organizaron una gran movida a la que ellos mismos reconocieron como “huelga política” (sic).

Una protesta  paralela a la que se llevó a cabo en otros países europeos, Italia, Grecia, Portugal, … Alemanía, etc, etc. Claro que en los tres  primeros nombrados, junto a España, se les dio un carácter más reivindicativo porque en estos cuatro países los ciudadanos nos estamos apretando, nos hacen apretar, el cinturón, desde luego en unos más que en otros, nadie duda que no somos ni Grecia ni Portugal, con el mayor respeto para ellos.

Una protesta contra las reformas pero aquí, en España, claramente contra el gobierno elegido no hace muchos meses y al que se le niega el pan y el agua para poder poner  “al país” (¡qué palabras más fea!) a andar.

Al gobierno central no le dan tiempo a que utilice las  santas palabras de “levántate y anda” después de haber encontrado España hecha  añicos.

Una huelga política que como si fuera un banco diríamos que tuvo varias patas en esa jornada del miércoles.

Fíjense bien, miércoles…día de Mercurio, dios de los comerciantes, mensajero de los dioses.

Y.. ahí voy, aunque habrá algún agorero que diga, que repita, “ya están de nuevo solamente fijándose  en lo negativo..”.

Si, hubo mucho de negativo en esa jornada, como también debemos destacar cosas positivas.

Negativo fue, si seguimos un orden, la actuación de los piquetes  (mensajeros de los dioses) ,más “coactivos” que ”informativos”. Coactivos porque no permitieron el libre ejercicio de la libertad, no dejaron abrir los establecimientos, los comercios (dios del comercio, jejeje), rociaron con pintura numerosas cristaleras de centros comerciales, embadurnaron puertas, pusieron  silicona en cerraduras, pero sobre todo, repito , no cumplieron con su palabra. Los sindicatos “invitaban” a la huelga, no obligaban…aunque obligaron. Es como si yo te invito a comer y después te obligo a pagar. No supieron estar a las circunstancias porque hoy no hace falta “informar” ya que todo el mundo está informado, esas son cosas de finales del siglo XIX hasta mediados del XX. Hoy con los medios de comunicación, prensa, radio, televisión, internet, sobran piquetes que informen. Y ojo … que  algún piquete por tierras murcianas fue recibido con gas mostaza …por los propios trabajadores que querían trabajar.

Debo reconocer que esa es una forma de violencia “ligera”, pero lo es, aunque no guste a ciertos políticos y sindicalistas (seguramente me estarán llamando facha, jajaja ), pero peor violencia ha sido la que emplearon unos hijos  de la gran madre que no tuvieron mayores ocurrencias que quemar más de quince contenedores de basura (donde debían meterlos a ellos)  en la ciudad de Ferrol, poner un artefacto explosivo en una sucursal bancaria, lanzar adoquines contra cristaleras y puertas de bancos y después introducir por el agujero un coctel molotof, destrozar y  atacar varios establecimientos comerciales, agredir, esa es la palabra, la sede del PSdG-PSOE en Narón, etc, etc, etc.. Dos de esos “valientes” han sido identificados y estamos a la espera de que la Policía Nacional facilite sus nombres y apellidos, para saber con quién nos las gastamos.

¡Ole! Por la manifestación. Miles de personas acudieron  usando su derecho legal, hubo protestas, discursos duros, pero … todo dentro de un orden necesario. ¡Bien!. Claro que lo anecdótico vino después cuando muchos y muchas de esas miles de personas buscaban como desesperados algún establecimiento abierto, que los piquetes habían cerrado, bien para utilizar  los “servicios” o para tomarse el vinillo del mediodía. Seguro que si de verdad actuasen los policiales municipales  las arcas del Concello se llenarían con las multas a imponer por hacer aguas menores donde .., se pudiera.

¿Cómo podemos olvidar?  ¿Cómo podrá olvidar el trabajador que quiso ir a su puesto y no pudo y ahora le descontarán los euros de su nómina? ¿Cómo pueden olvidar los ciudadanos los daños causados en el mobiliario urbano que tendremos que pagar todos? ¿Cómo van a olvidar los comerciantes que pasando por una mala situación encima tuvieron que cerrar sus puertas? y así…un rosario de “no olvidos”.

¿Y ahora qué?  Los sindicalistas ya cumplieron con sus jefes, la prensa internacional ya se encargó de decir que España era un infierno. Los “altos mandos europeos” (Si, dependemos de Europa) se preguntarán si España es Grecia.

¿Y ahora qué? ¿Se podrá aplicar aquello de pasó el día pasó la romería?.

¿Qué se ha conseguido?  ¿Nos conformamos con lo que nos dicen de…  ”se oyó la voz del pueblo”?.

Por cierto, mientras  las calles estaban ocupadas desde Europa un claro discurso “España, su gobierno, lo está haciendo bien y no se necesitan más esfuerzos para 2012 y 2013”.

Lo dicho, una jornada para no olvidar.

 

 

 

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Un comentario

  1. Efectivamente Don Pedro , una jornada para recordar la gran diferencia entre una pacifica y numerosisima manifestación por el descontento de los recortes que a nadie gustan y una estúpida huelga a la que los esbirros sindicales obligan a seguir por la fuerza bruta a quienes prefieren ejercer su derecho al trabajo. Està bien claro quienes son los totalitarios fascistas, se identifican ellos solos con sus piquetes coactivos.