Adiós, Adolfo

miguel angel pazosMiguel Ángel Pazos Fernández (*)

Va a ser complicado que yo diga algo de Suárez que no se haya dicho ya. Su labor política está ahí, es algo que venimos disfrutando día a día desde hace más de 30 años, y es por ello por lo que le debemos estar inmensamente agradecidos a un hombre que sudó y lloró por traer la democracia a una España convulsa y complicada, y que siempre tuvo el apoyo del Rey, consiguiendo ambos poner de relieve que poner a dos personas con opiniones adversas de acuerdo no es complicado, sino fruto de un gran liderazgo político.

La capacidad oratoria de Suárez sedujo a los españoles. No fue así a su partido, que se desmembraba en luchas internas por hacerle la cama. Fue quizás, lo más doloroso que tuvo que soportar Suárez en el terreno político: ver cómo todo lo que había tejido se derrumbaba. Fue entonces cuando comprendió que su hora política había llegado, resignándose durante los siguientes años a ser un político de tercera fila, hasta que por fin, desapareció del mapa político.

Difícil será también, en tiempos tan complejos como los actuales, explicarle a un joven de mi edad quién fue Suárez, y por qué es una figura indispensable sin la que usted, que me lee, y yo, que escribo, no podríamos en la actualidad mantener este intercambio de pareceres sin contar por el medio con una figura que controlara todo lo que nos decimos.

adolfo-1Quizás, si hubiera que definirlo, diríamos que fue el hombre por antonomasia del consenso, dotado de unas características que lo hacían especial para labrarse un liderazgo característico de un hombre de Estado. Habrá definiciones mejores y peores, pero todo lo que tenemos que decir de él no llega para expresarlo en una mera y simple frase.

Lo cierto es que Adolfo ya no se acordaba de quién fue. Su última aparición pública, fue para apoyar a su hijo en su aventura política en el Partido Popular. Quizás todos tengamos que recordar de él lo importante que es negociar, ceder y pactar amplios consensos que den lugar a un sistema de convivencia duradero, en el que todos podamos darnos la mano.

Adolfo Suárez se ha ido en el momento oportuno. Un momento de tensiones en el que necesitábamos acordarnos de que ha habido líderes como él. Otra vez, durante unos días, se ha convertido en el líder que este país necesitaba. Suárez se ha ido, pero queda en el recuerdo de todos, como uno de los españoles más importantes de la Historia.

(*)-Es presidente de NN.GG. de Narón

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